Mayo 2021

15 de mayo / Inicio

30 de mayo / Finalización

USD 4.190*

Paquete tierra en base doble

(no incluye aéreo)

Tarifa a confirmar.*

+ impuestos y tasas*

Pasaje Aéreo

Opcional

USD 990*

suplemento habitación single

Opcional

Septiembre 2021

18 de septiembre / Inicio

03 de octubre / Finalización

USD 4.190*

Paquete tierra en base doble

(no incluye aéreo)

Tarifa a confirmar.*

+ impuestos y tasas*

Pasaje Aéreo

Opcional

USD 990*

suplemento habitación single

Opcional

El territorio que comprende la actual República de Uzbekistán fue la cuna de la cultura de Asia Central durante dos milenios, y uno de los centros en torno a los cuales giraba el mundo. La región tiene una larga historia desde que fue ocupada por el hombre hace por lo menos 8.000 años. Las caravanas comerciales hicieron posible la aparición de grandes centros urbanos, como Samarcanda y Bujará, que impactaron a Alejandro Magno cuando las conquistó e integró a su imperio en el siglo IV a. C. Estos emporios comerciales se ubicaban en el centro exacto de las rutas comerciales y culturales que conectaban Europa, China e India, y el resultado fue la aparición de una cultura internacional que enlazó imperios y difundió ideas, entre ellas cuatro sistemas de creencia de alcance mundial: el zoroastrismo, el budismo, el cristianismo nestorista y el Islám.

La riqueza de las grandes civilizaciones conectadas por la “Ruta de la Seda” forjó sucesivos dominios regionales que nunca llegaron a constituirse en formaciones políticas duraderas. Jiva dominó las caravanas comerciales entre los siglos IV y VII, y luego fue Bujará quien vivió uno de los períodos de mayor esplendor cultural del Oriente Islámico. La conquista mongola de Asia Central, en el siglo XIII, creó un muy vasto imperio continental que conectó centros políticos tan distantes como Pekín, en el norte de China, y Kazán, en Rusia central. La fluidez del tráfico hizo de Samarcanda uno de sus núcleos, y el sitio elegido por Timur para instalar su espléndida capital en el siglo XIV. Gentes de todas las artes, profesiones y comercio se sintieron atraídos por ella: griegos, chinos, egipcios, persas, armenios, sirios. Hasta el Reino de Castilla envió sus embajadores a Samarcanda, considerada una de las urbes más ricas y fascinantes del mundo. Tras su declive, diversas ciudades-estado islámicas compitieron entre sí por su dominio, hasta que en el XIX fue escenario del “gran juego” imperialista entre Rusia y el Reino Unido, que concluyó con la invasión y conquista zarista de toda Asia Central. Su historia moderna es menos romántica: “cerrada” al contacto externo durante los sesenta años que se extendió el dominio soviético, el hermetismo se mantuvo producida la caída de la URSS, cuando sobrevino un gobierno autoritario que se extendió por otro cuarto de siglo.

A partir de 2017 el país está de nuevo en el mapa global. Su posición geográfica, un nuevo gobierno políticamente estable y una población muy amigable y altamente calificada para trabajar (el 60% está debajo de los 30 años) han convertido a Uzbekistán en un anzuelo para los inversores chinos; “la hebilla del cinturón” de la nueva Ruta de la Seda del siglo XXI. Pieza clave en términos comerciales pero también desde la doctrina de la seguridad, al tratarse de una nación amigable en la frontera de una renovada Rusia. El gobierno uzbeko ha puesto en marcha una reforma política y una apertura económica inéditas, que han convertido al país en el mercado más atractivo para las  inversiones extranjeras en Asia Central. Petróleo, gas, uranio, infraestructura en telecomunicaciones y ferrocarriles son las punta de lanza de su despegue, que se suman al “oro blanco”: Uzbekistán es el tercer exportador mundial de algodón. Anualmente envía miles de toneladas a China, que convierte esa materia primaen textiles que vende al resto del planeta. China provee a su vez la maquinaria industrial, tecnología y semillas necesarias para dinamizar su industria agrícola. La exportación de frutas frescas y secas a los mercados rusos y chinos es importantísima.

Las milenarias ciudades históricas están sufriendo cambios y transformaciones muy importantes, y esta sensación es muy vivida al visitar el país. Ello no significa que desaparezcan las tradiciones locales, que se sienten fuerte en su gastronomía a base de arroz (plov), verduras de estación y carne de cordero; en sus artesanías de cerámica, textiles de algodón y seda bordados (susanes), sus trabajos en madera tallada y aleaciones de metal. Samarcanda, Jiva y Bujará, sus tres ciudades icónicas, poseen además el atractivo de una espléndida arquitectura de influencia persa. La herencia soviética está más presente en la planificación urbana de Tashkent, capital modernista que fascina a los amantes de la arquitectura, con su profusión de mármoles, brutalismo, parques y un metro palaciego.

Un viaje distinto a un país distante. Una nueva experiencia de Eternautas.

ITINERARIO Día por Día

DÍA 1 | Estambul

Llegada a Estambul.

Traslado al hotel.

1 noche de alojamiento c/desayuno.

Taskent

TASKENT es la capital de Uzbekistán y puerta de entrada del país. Mucho antes de la dominación islámica de Asia en el siglo VII, hashkand era un importante centro de tránsito en las caravanas que conectaban Europa con China. Su nombre turco Taskent (“Ciudad de Piedra”) lo recibe en el siglo XI. Esta tradicional plaza mercantil alcanzó su cénit en el siglo XIX, poco antes de caer bajo el dominio  colonial zarista. En 1966, un sismo puso fin a dos milenios de desarrollo urbano y arquitectónico. Su trazado actual, con enormes avenidas,  plazas, edificios y arbolados parques y bloques de concreto y mármol responde al proyecto oficial de introducir en Asia Central los postulados  del modernismo soviético. Quizás eso sea lo que la vuelve tan interesante.

DÍA 2 | Taskent

Traslado al aeropuerto de Estambul y vuelo a Taskent (Uzbekistán).

Llegada a Taskent.

Traslado al hotel.

3 noches de alojamiento c/desayuno.

Noche: Cena de bienvenida.

DÍA 3 | Taskent

Mañana: Caminata panorámica por el entorno del hotel, que concentra algunas de las mejores piezas arquitectónicas del modernismo  soviético de la segunda mitad del siglo XX: la plaza de Amir Temur, el Hotel Uzbekistán, el Teatro Ruso, el Museo de Historia, la Plaza de la  Independencia y el Monumento a las Víctimas de la Segunda Guerra Mundial, entre otros.

Almuerzo en un restaurante local.

Tarde: visita del Parque Naboi y luego un paseo por el algunas estaciones de metro de la ciudad, declarado monumento histórico artístico por  el pintoresquismo de su estilo.

Resto de la tarde y noche: Libre.

DÍA 4 | Taskent

Mañana: Se recorre primero la ciudad antigua, un conjunto de edificios que recibe el nombre de Jastí Imam que incluye mezquitas, madrasas y mausoleos levantados en los últimos cinco siglos, hoy cuidadosamente restaurados. Quizás el edificio más importante  de todos sea la madrasa de Mui Muborak, cuya biblioteca exhibe el “Corán del Califa Osmán”, un manuscrito que contiene el texto inicial del  Corán escrito en el siglo VII. El conjunto arquitectónico de la ciudad antigua se completa con una visita a la madrasa de Kukeldash. El  siguiente punto del recorrido es el fascinante mercado de Chor-Su, el mercado más importante de la capital. Su cúpula color turquesa remite  a la arquitectura persa travestida de socialismo realista, y alberga bajo ella un mundo de puestos y actividades comerciales.

Resto de la tarde y noche: Libre.

Jiva

JIVA fue el último oasis principal de la Ruta de la seda. A partir de este punto las caravanas comerciales se adentraban en el desierto persa.  En el siglo IX la población de la capital del poderoso estado de Jorazmia rozaba el millón de personas. Saqueada por los mongoles en el siglo  XIII, se recuperó durante el reinado de Timur, y a partir del siglo XVI devino un reinado independiente. En 1924 las tierras de Jiva pasaron a  formar parte de la república socialista de Uzbekistán. La ciudad amurallada parece el escenario de un relato de Las Mil y Una Noches.

DÍA 5 | Taskent - Jiva

Mañana: A la hora acordada traslado al aeropuerto para tomar el vuelo interno hasta Urgench. Desde allí traslado en autobús privado hasta  el hotel en Jiva (35 km).

3 noches de alojamiento c/desayuno.

Tarde: Caminata por el entorno del hotel. Al atardecer se sube a un mirador para contemplar la puesta del sol sobre la ciudad amurallada.

Noche: Cena.

DÍA 6 | Jiva

Mañana: Caminata por Itchan Kala (“Fortaleza Interior”), que comprende lo que fue el territorio antiguo y donde el tiempo parece que se  hubiera detenido. madrasas desde donde se difundió el Corán, minaretes color turquesa y palacios donde vivían los emires, construidos entre  los siglos X y XIX, organizan el recorrido.

Resto del tiempo y noche: Libre.

DÍA 7 | Jiva

Mañana: Cuando en el siglo XVII Jiva devino un janato independiente, la ciudad necesitó un centro administrativo, y dentro de Ichan  Kala, una ciudadela cumplió esas funciones. El complejo incluía no solamente un palacio con su mezquita, madrasa y harem, sino también  una fábrica de pólvora, cocinas, celdas, arsenal y una casa de monedas. Si algo caracteriza a Kunya-Ark es el refinado revestimiento  azul,  blanco y celeste de sus mayólicas, así como el exquisito trabajo de los casetonados de madera. El palacio de Nurulla Boy, ubicado fuera de  las murallas interiores, fue construido a fines del siglo XIX por un rico comerciante uzbeko. Su arquitectura es una síntesis entre lo asiático  y lo ruso. Además de sus diferentes patios, visitamos las colecciones del actual museo, que incluye fotografía histórica, mobiliario, instrumentos  musicales y colecciones de arte. Almuerzo libre.

Tarde y noche: Libre.

Bujará

La sagrada BUJARÁ es una de las ciudades más veneradas de la civilización islámica. Ese carácter es anterior a la conquista árabe y llega hasta el II milenio a. C. En su máximo apogeo, cuando fue la capital de un reino samánida, la dinastía de emires persas extendió su influencia desde Mongolia a las fronteras del actual Pakistán. Tras la islamización del Asia Central, Bujará se convirtió en el centro cultural y religioso ineludible de científicos, religiosos, arquitectos, pensadores y artistas que llegaban atraídos por “su luz”. Menos  reconstruida que Jiva, sus panzudas cúpulas, mausoleos de adobe y altivos minaretes, madrasas coránicas y mezquitas recubiertas de azulejos vidriados encantarán a los viajeros.

DÍA 8 | Jiva - Bujará

Mañana: Salida hacia Bujará. Picnic en ruta.

Llegada durante la tarde y traslado al hotel.

3 noches de alojamiento c/desayuno.

Tarde: Paseo por el Complejo Poi Kalon (“A los pies del Grande”), integrado por un minarete del siglo XII -el más importante de toda Asia  Central- y tres madrazas revestidas de mayólicas construidas entre los siglos XV y XVII.

Noche: Cena.

DÍA 9 | Bujará

Mañana: Continuamos caminando por esta ciudad noble para descubrir los edificios de varios arcos y cúpulas donde los comerciantes de la  ruta de la seda se congregaban para exhibir sus productos; el complejo Lyab-i Hauz y su estanque, que hoy organiza la vida social de la  ciudad, la sinagoga y otros sitios.

Tarde: Libre.

Noche: Cena en la casa/taller de un artesano de los tradicionales susanes. Nos comentará primero la preparación del plato nacional uzbeco, el plov, para -luego de cenar- explicarnos, en el mismo taller, los detalles de su oficio y de su arte.

DÍA 10 | Bujará

Mañana: Paseo por las afueras de la ciudad, donde se visitan tres sitios especiales: el moderno memorial construido en el siglo XXI que  conserva los restos del guía espiritual sufí Guizduvoniy; el palacio de verano del último emir de Bujará, que  combina la arquitectura asiática con la de la nueva metrópoli: San Petersburgo; la impactante necrópolis de Chor-Bakr y la muy original madrasa de Chor Minor, con  sus cuatro torres – minaretes color turquesa.

Tarde: Libre.

DÍA 11 | Bujará - Samarcanda

Mañana: Una caminata en la que se vista el Mausoleo de los Samanidas, la construcción de ladrillo horneado más antigua de Asia  Central (siglo IX); el manantial sagrado Chashma Ayub (sede del Museo de Hidrografía), la Mezquita Bolo Jauz (una de las más  peculiares de la ciudad, ya que en lugar de fachada posee un extraordinario porche de columnas de madera en frean altura, bellamente  ornamentadas) y la ciudadela Ark, la construcción más antigua de la ciudad.

Almuerzo libre.

Tarde: Viaje en tren de alta velocidad hacia Samarcanda. Visita de la Plaza de Registán, magnífico conjunto urbano formado por tres  madrasas revestidas de millones de pequeñas piezas de azulejos verdes, blancos, azules y turquesa que decoran sus portadas y cúpulas.

Noche: Cena.

2 noches de alojamiento c/desayuno.

Samarcanda

SAMARCANDA es una de las más antiguas ciudades del mundo, y fue el enclave principal de la Ruta de la Seda. Conquistada por Alejandro Magno, Gengis Khan y Timur, alcanzó su absoluto esplendor cuando éste último fijó allí su capital. Al dominar todo el comercio de  Asia Central con Europa y Oriente, recibió influencias de culturas tan diversas como la hindú, persa, china y árabe. En el siglo XVI entró en  declive y ya en el XVIII los zares rusos toman el control de la ciudad. Sus monumentos la convirtieron en patrimonio de la humanidad por la  UNESCO.

DÍA 12 | Samarcanda

Mañana: Visitamos el museo que ocupa el sitio del antiguo observatorio de Ulug Bek, uno de los más renombrados astrónomos de la  historia; una necrópolis real con ornamentados mausoleos, la mezquita Bibi Janum (la principal de toda la dinastía timúrida) y el animado mercado Siab.

Tarde y noche: Libre.

DÍA 13 | Samarcanda - Taskent

Mañana: Paseo por el boulevard principal de Samarcanda y el mausoleo de Gur Emir (o Gran Tamerlán), una obra de exquisito estilo y  proporciones, con cúpula turquesa e interiores de elaborada decoración áurea). Almuerzo en restaurante  local.

Tarde: Traslado a la estación para tomar el tren de alta velocidad a Taskent.

2 noches de alojamiento c/desayuno.

DÍA 14 | Taskent

Mañana: Visita al “horno solar” de Uzbekistán, ubicado en la localidad de Parkent, cuya función principal es la investigación de la energía  solar. El edificio responde a la imaginería arquitectónica del último período soviético. Almuerzo libre en Parkent.

Noche: Cena de despedida.

DÍA 15 | Taskent - Estambul

Mañana: Libre en Taskent.

Tarde: A la hora indicada traslado al aeropuerto y vuelo con destino Estambul.

Llegada a Estambul y traslado al hotel.

1 noche de alojamiento c/desayuno.

DÍA 16 | Estambul

Tiempo libre en Estambul hasta la hora del traslado al aeropuerto.

* Las tarifas están expresadas en dólares estadounidenses (USD) y los pagos podrán ser realizados en pesos argentinos (AR$) a la cotización vigente del banco ICBC en la fecha del pago. Los impuestos y tasas del pasaje aéreo se confirmarán al momento de emitirse el mismo. No incluye el impuesto Ley de Solidaridad Social 27.541/19.