Mayo 2018

14 de mayo / Inicio

31 de mayo / Finalización

USD 4.090*

Paquete tierra en base doble

(no incluye aéreo)

USD 1.110*

+ impuestos y tasas*

Pasaje Aéreo

Opcional

USD 990*

suplemento habitación single

Opcional

Junio 2018

27 de junio / Inicio

14 de julio / Finalización

USD 4.090*

Paquete tierra en base doble

(no incluye aéreo)

USD 960*

+ impuestos y tasas*

Pasaje Aéreo

Opcional

USD 990*

suplemento habitación single

Opcional

Agosto 2018

01 de agosto / Inicio

18 de agosto / Finalización

USD 4.090*

Paquete tierra en base doble

(no incluye aéreo)

USD 1.110*

+ impuestos y tasas*

Pasaje Aéreo

Opcional

USD 990*

suplemento habitación single

Opcional

Puentes entre Occidente y Oriente, entre el pasado y el presente, Budapest, Viena, Praga y Berlín conjugan armoniosamente una cultura en común. Siglos de enfrentamientos políticos y religiosos pusieron a sus fronteras y población en perpetuo movimiento y por eso Mitteleuropa no es meramente un término geográfico para referirnos a Europa Central sino un espacio impreciso, un mosaico plurilingüe y pluricultural que atraviesa a diversas naciones proveyendo elementos comunes. Esta civilización parcialmente unificada se debe en parte al imperio austrohúngaro de los Habsburgo, pero sobre todo a dos elementos supranacionales: la lengua alemana, que se hablaba en todos los países no alemanes de la región, y la cultura judía, muy presente en todos ellos. Mitteleuropa fue esencialmente esa simbiosis judeo-alemana, que concluyó de la peor manera.

Este primer circuito que Eternautas diseñó en territorio europeo se convirtió en un suceso rápidamente. Hoy el centro de Europa es de nuevo una de las regiones más integradas, sugestivas y cosmopolitas del continente. El viaje comienza en Budapest, la más oriental de las capitales centroeuropeas y una de las más impactantes por esa arquitectura ecléctica que tanto tiene en común con la porteña. Su investidura en 1867 como segunda capital del imperio austrohúngaro impulsó un florecimiento cultural sólo frenado por las guerras mundiales. Viena evoca una cantidad de referentes: barroco, vanguardias, cafés, Sissi, colecciones de arte, psicoanálisis, Danubio azul y música clásica. Hoy presume de ser la ciudad con mejor calidad de vida del planeta. Praga es más mágica y bruja, tan deudora de su pasado bohemio como de su herencia soviética. Su belleza de cuento de hadas no tiene rivales en todo el continente. Berlín durante el siglo XX transitó su mayor apogeo y un esplendor cultural sin precedentes antes de ser literalmente arrasada. Vencida, humillada y finalmente dividida por el muro, dos décadas después de su reunificación es una ciudad delirante y ordenada; exuberante en su oferta cultural e inagotable en su capacidad de reconstruirse enfrentando su pasado.

Los 18 días que dura el viaje permiten hacer pie en Potsdam, recorrer la abadía de Melk, navegar el valle del Wachau, descubrir Cesky Krumlov, Dresde y Potsdam. Y disfrutar la belleza de bosques, ríos y parques nacionales.

Para todo turista dispuesto a convertirse en un viajero inquieto, curioso y seguro, el recorrido de Eternautas por Mitteleuropa garantiza todas las ventajas que tiene hacerlo en grupo pero sin tener que sufrir las incomodidades que los paquetes turísticos generan. Y ese es un motivo para celebrar.

ITINERARIO Día por Día

Budapest

Aunque separadas por la corriente del Danubio, las ciudades de Buda, Obuda y Pest tienen una larga historia común: origen celta y romano, sometimiento otomano y sede conjunta del poder magiar. En 1873 fueron unificadas y dos décadas más tarde Budapest fue investida como segunda capital del imperio austro-húngaro. Su florecimiento cultural solo se vio frenado por la Segunda Guerra Mundial y el largo período en que fue parte del bloque soviético. La más oriental de las capitales centroeuropeas es hoy una de las más impactantes por su arquitectura, su vida nocturna y el carácter amigable de sus habitantes.

DÍA 1 | Budapest

Encuentro con el guía en el aeropuerto de Budapest.

Traslado al hotel.

Tarde: Paseo por el entorno.

Noche: Cena de bienvenida.

4 noches de alojamiento c/ desayuno.

DÍA 2 | Budapest

Mañana: Visita guiada panorámica de la ciudad. En primer lugar Pest, el lado oriental y el más llano de la capital húngara, con sus bulevares de fines del siglo XIX y su arquitectura ecléctica. Tras la parada de rigor en la monumental Plaza de los Héroes cruzamos uno de los puentes sobre el Danubio para recorrer Buda, el sector más elevado y montañoso. Se visita el barrio del Castillo y el Bastión de los Pescadores.

DÍA 3 | Budapest

Mañana: El área céntrica de Pest es tan ecléctica como Buenos Aires, pero sus referencias fusionan lo alemán con lo otomano, la cultura urbana de París con la herencia judía. En esta caminata ponemos el foco en los teatros, bancos, palacios, iglesias y monumentos levantados a fines del siglo XIX y principios del XX. El paseo finaliza en la Plaza del Parlamento.

Tarde: Navegación en barco por el río Danubio.

Noche: Degustación de platos típicos de la cocina magiares una enorme cabaña situada en los bosques de las afueras de Buda. Mientras se cena, músicos y bailarines vestidos con trajes típicos ejecutan piezas y danzas zíngaras en un espectáculo cada vez más vibrante.

DÍA 4 | Budapest

Día libre.

Viena

Su sólo nombre evoca una cantidad de referentes: arquitectura barroca, música, cafés, emperatriz Sissi, arte, Danubio azul, pastelería. Sede del poder de la dinastía Habsburgo durante casi siete siglos, a comienzos del 1900 alcanzó su esplendor como centro político e intelectual de toda Europa. Su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad (UNESCO) y aglutina en un perímetro relativamente pequeño un importante número de monumentos, parques, palacios y cafés. Hoy apuesta por el diseño de vanguardia y la creatividad.

DÍA 5 | Viena

Mañana: Salida hacia Viena.

Llegada a Viena.

Traslado al hotel.

Tarde: Visita guiada panorámica de Viena, incluyendo los edificios de la Ringstrasse (el imponente boulevard circular que mandó construir Francisco José al derribar las murallas de la Viena medieval), la Catedral de San Esteban y los patios del palacio imperial Hofburg.

4 noches de alojamiento c/ desayuno.

DÍA 6 | Viena

Mañana: En torno al 1900 la ciudad de Viena transitó uno de sus períodos más conflictivos y creativos, cuando la obra rupturista de la Secesión renovó la esfera del arte. En la primera parte de este paseo visitamos algunos de los edificios emblemáticos proyectados por Otto Wagner, la Karlplatz y la Casa Hundertwasser. Luego ingresamos al Palacio y Museo Belvedere para descubrir la obra de los artistas más comprometidos con este movimiento modernista: Klimt, Schiele y Kokoshka.

Noche: Cena típica en un antiguo viñedo.

DÍA 7 | Viena

Excursión por el día al valle del Wachau. Primero visitamos el pueblo de Melk y su colosal abadía, la joya austríaca del barroco. Almuerzo libre. Iglesias y castillos se alternan con montañas, bosques y viñedos aterrazados en la navegación que emprendemos por el Danubio antes de descender en la población medieval de Dürnstein. Regreso a Viena al final de la tarde.

 

DÍA 8 | Viena

Día libre.

(Dependiendo de cada salida en particular, la actividad del día 7 puede invertirse con la del día 8.)

 

DÍA 9 | Cesky Krumlov - Praga

Mañana: Salida hacia Cesky- Krumlov. Los orígenes de esta ciudad checa, ubicada en el corazón de la Bohemia meridional, se remontan al siglo XIII. Sus murallas fueron derribadas durante el siglo XIX pero el aspecto medieval no se perdió, y por ello fue catalogada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Caminata orientativa y tiempo libre para recorrerla y almorzar.

Por la tarde llegada a Praga.

Traslado al hotel.

Paseo por el entorno.

Noche: Cena de bienvenida.

4 noches de alojamiento c/ desayuno.

Praga

Ubicada en el centro de Europa, la antigua capital del Reino de Bohemia es una metáfora de la experiencia europea durante el siglo XX: la ciudad vivió dos guerras mundiales, tres revoluciones, dos invasiones y dos ocupaciones. Fue la capital de cinco repúblicas diferentes y sucumbió bajo el poder de tres imperios. Pero sobrevivió a todos ellos y -a diferencia de casi todas las demás ciudades europeas- sufrió muy pocos daños físicos. En la belleza legendaria de su casco histórico conviven el renacimiento, el barroco y diversos modernismos, conectados por puentes sobre el Moldava que en algún caso tienen 600 años.

DÍA 10 | Praga

Día entero: A Praga solo se la puede descubrir caminando. Comenzamos la visita recorriendo el barrio del Castillo con su Catedral de San Vito y el callejón del oro. Bajamos luego hasta “la ciudad pequeña”. Tras cruzar el Puente de Carlos se hace una pausa para el almuerzo (libre) y el paseo continúa luego hasta Staromeske, la plaza del ayuntamiento.

DÍA 11 | Praga

Mañana: Recorrido por las calles de Josefov, el único barrio judío que los nazis preservaron como “museo exótico” del pueblo exterminado. Ingresamos a algunas de sus sinagogas y a uno de los cementerios más antiguos y fascinantes de Europa.

Tarde: Libre.

DÍA 12 | Praga

Mañana: Caminata por el epicentro de la ciudad “nueva” de comienzos del siglo XX, cuando el jugendstil (“estilo joven”) imprimió su aire moderno a cafés, palacios, ayuntamiento y otros espacios urbanos. La literatura (Franz Kafka) y el arte del afiche (Alphonse Mucha) también dejaron su sello en esta Praga modernista y cubista.

Tarde: Libre.

DÍA 13 | Dresde - Berlín

Salida hacia Dresde, la antigua capital de Sajonia, considerada la “Florencia del Elba” por la perfección de su arquitectura renacentista y barroca y la importancia de sus museos. Tiempo libre para pasear y almorzar.

Tarde: Llegada a Berlín.

5 noches de alojamiento c/ desayuno.

Berlín

Durante el siglo XX Berlín transitó su apogeo pero también la mayor de las miserias. Metrópoli obrera y epicentro continental de las vanguardias artísticas, encarnó como ninguna otra ciudad la idea de “modernidad” antes de ser literalmente arrasada por los aliados al término de la Segunda Guerra mundial. Fue vencida, humillada y finalmente dividida por un muro, lo que la convirtió en el símbolo de la Guerra Fría. A más de dos décadas de su reunificación (1990) una vez más Berlín se posiciona como la capital más exuberante de Europa: frenética y a la vez ordenada; inagotable en su oferta cultural y en su capacidad de reconstruirse; a la vanguardia en arquitectura contemporánea. Y todo ello sin dejar de mirar a su propio pasado.

DÍA 14 | Berlín

Mañana: Empezamos la visita de Berlín explorando su antiguo sector este: los restos materiales del muro, la Isla de los Museos, la avenida Unter den Linden y la Plaza de la Gendarmería. En el oeste recorremos Potsdamer Platz, el Reichstag y los edificios gubernamentales. Almuerzo libre.

Tarde: Continua la visita (dos horas).

DÍA 15 | Berlín - Postdam

En el suburbio oeste de Berlín conviven mansiones, parques y bosques. La zona residencial de la alta burguesía berlinesa del siglo XIX fueron los barrios de Grunewald y Dahlem. La elite nazi, en cambio, optó por el entorno del lago Wannsee y sus balnearios, en una de cuyas villas se decidió la “solución final del problema judío” en 1941. Los palacios barrocos de las afueras de Potsdam fueron la sede de la corte prusiana y en uno de ellos tuvo lugar la famosa conferencia donde se delineó el mundo bipolar de la posguerra. En bus, en barco y a pie recorremos todo este paisaje a lo largo del día. Almuerzo libre.

DÍA 16 | Berlín

Mañana o Tarde: Paseo por Kreuzberg, uno de los pocos distritos céntricos que se salvó de los bombardeos. Cuidados edificios de renta de fines del siglo XIX se intercalan con las panaderías, cafés y tiendas del “Berlín turco” y el espíritu de contracultura de una población mayoritariamente joven, devota de los locales vintage y alternativos.

DÍA 17 | Berlín

Día libre.

Noche: Cena de despedida.

DÍA 18 | Berlín

Tiempo libre hasta el momento de dirigirse al aeropuerto.

* Las tarifas están expresadas en dólares estadounidenses (USD) y los pagos podrán ser realizados en pesos argentinos (AR$) a la cotización vigente del banco ICBC en la fecha del pago. Los impuestos y tasas del pasaje aéreo se confirmarán al momento de emitirse el mismo.