Mayo 2018

27 de mayo / Inicio

14 de junio / Finalización

USD 4.490*

Paquete tierra en base doble

(no incluye aéreo)

USD 940*

+ impuestos y tasas*

Pasaje Aéreo

Opcional

USD 1.290*

suplemento habitación single

Opcional

Septiembre 2018

Fecha a confirmar

USD 4.490*

Paquete tierra en base doble

(no incluye aéreo)

Tarifa a confirmar.

+ impuestos y tasas*

Pasaje Aéreo

Opcional

USD 1.290*

suplemento habitación single

Opcional

Italia no es un país, sino un paisaje; y uno de los más bellos que existen en la Tierra. Ubicada al sur de la muralla de los Alpes y al norte de esa columna dorsal que constituyen los Apeninos, la región septentrional es en buena medida una fértil llanura ocupada por la cuenca del Po y sus afluentes, valles y laderas. Culturalmente riquísima, con una luz que parece creada especialmente para iluminar sus palacios, plazas, colinas y ríos, es también la región más desarrollada e industrializada del país, en la que se concentra el 60% de la población. Grandes núcleos urbanos, pequeñas ciudades y encantadores pueblos se encuentran a pocos kilómetros de distancia, separados por lagos de sublime belleza, verdes colinas, zonas de cultivo y canales fluviales.

Las diversas poblaciones indoeuropeas que habitaban la región fueron colonizadas por celtas, etruscos y galos, pero todos ellos inevitablemente cayeron bajo el poder romano cuando la república comenzó su expansión. Ciudades como Milán o Ravena llegaron a ser capitales del Imperio tras la división en una mitad occidental y otra oriental, y como sedes del poder se convirtieron en importantísimos centros religiosos y políticos. Pero la prosperidad del norte italiano se derrumbó con la caída del imperio, las invasiones germánicas y el asentamiento de diversos pueblos godos o lombardos. Durante el largo período de la Edad Media Padua, Mantua y Ferrara se contaron entre las ciudades que se organizaron como comunas autónomas. Para mantener sus derechos y privilegios el poder mercantil presentó batalla al emperador del Sacro Imperio. Bolonia, en tanto, quedó bajo el dominio pontificio, y Venecia fue un satélite bizantino antes de independizarse y convertirse en república magnífica. En todas estas urbes las actividades comerciales y la cultura y florecieron gracias a la ambiciosa política de las dinastías locales, el rol que le cupo a los religiosos y la activa influencia de pensadores y artistas. Arquitectos y urbanistas acompañaron el crecimiento y en la medida que prosperaban y crecían las transformaron en sedes de opulentas cortes renacentistas. La región septentrional de Italia fue, después de Florencia, el primer centro en importancia del arte italiano. Durante la Edad Moderna todas estas ciudades-estado fueron perdiendo su independencia y cayendo bajo la dominación española o francesa. No fue hasta la segunda mitad del siglo XIX que nacionalistas y monárquicos aliados a la Casa de Saboya impulsaron la unificación del Reino de Italia, y Turín, enclave político del Piamonte, devino naturalmente la capital del nuevo país.

Incluso y a pesar de recibir tanto turismo, la belleza de las formas de las ciudades italianas todavía perdura, lo mismo que el carácter mediterráneo de su población, la buena mesa y un patrimonio mundial de obras de arte que no tiene parangón. Este nuevo itinerario propuesto por Eternautas, “lado B” del ya clásico por la Italia meridional, se propone una vez más el desafío de convertirse en una experiencia de viaje inolvidable.

ITINERARIO Día por Día

Milán

Capital económica e industrial de Italia; centro mundial de la moda; ciudad-símbolo del “milagro” de la posguerra -ese mismo que alienaba a la burguesía en las películas de Antonioni- Milán es también un destino ineludible para los poetas urbanos, los amantes de la arquitectura, los barrios populares y todos los interesados en el arte, el diseño y la vanguardia. Contradictoria hasta lo infinito, la metrópolis lombarda se encuentra más próxima a Nueva York o a Tokio que a Roma, su verdadera antítesis.

DÍA 1 | Milán

Llegada a Milán.

Traslado al hotel.

Tarde: Paseo panorámico y breve caminata por la zona más moderna de la capital lombrada: el entorno de la estación de tren Porta Garibaldi. Este punto neurálgico ha sufrido una transformación urbana en el nuevo milenio, y el ambicioso proceso de reforestación urbana a través de la densificación vertical del verde en rascacielos es notable en edificios como el Bosco Verticale, una torre revestida no de vidrio sino de hojas.

Noche: Cena de bienvenida.

3 noches de alojamiento c/ desayuno.

DÍA 2 | Milán

Mañana: Tras conocer dos de las iglesias más antiguas de la ciudad (San Ambrosio y San Mauricio) exploramos el Castillo Sforzesco, una de las ciudadelas más grandes de Europa. El antiguo bastión militar español es hoy un museo público ubicado en el barrio medieval, por el que luego caminamos hasta llegar al Duomo, corazón y símbolo de Milán. Tras admirar su extravagante fachada de mármol ascendemos a su tejado para dar un paseo por las alturas.

Tarde: Libre.

DÍA 3 | Milán

Día libre para visitar pinacotecas, museos, el Teatro alla Scala o el Cementerio Monumental, entre otros sitios de interés.

DÍA 4 | Milán - Lago di Como - Stresa

Excursión al Lago di Como, donde transcurre el día. Situada a la salida de Tremezzo, la Villa Carlotta posee uno de los jardines más famosos del país. Su casa/museo permite captar perfectamente la atmósfera de las villas de los siglos XVIII y XIX. Conocemos luego Bellagio, la estación balnearia más apreciada por los italianos. Ubicada en la punta que divide al lago en dos brazos, aprovechamos esta localización para realizar un paseo en barco.

Llegada a Stresa, estación termal ubicada sobre el Lago Mayor. Reducto veraniego de la élite de finales del siglo XIX, está salpicada de numerosos y elegantes hoteles y villas ajardinadas.

Traslado al hotel.

Noche: Cena.

2 noches de alojamiento c/ desayuno.

DÍA 5 | Stresa - Islas Borromeas - Stresa

Mañana: Excursión en barco al célebre archipiélago de las islas Borromeas. Visitamos la isla de los Pescadores, de callejuelas estrechas y sinuosas, y la isla Bella, dominada por un palacio barroco de plantas exóticas.

Tarde: Libre.

DÍA 6 | Stresa - Turín

Salida hacia el Lago de Orta, menos frecuentado por el turismo y bordeado por una carretera panorámica que permite disfrutar del paisaje. Parada para almuerzo y tiempo libre. A media tarde continúa el viaje en dirección a Turín.

Llegada a Turín.

Traslado al hotel.

Final de la tarde: Caminata por el centro histórico para conocer las principales plazas y monumentos de la ciudad; sus galerías y pasajes comerciales.

Noche: Cena

3 noches de alojamiento c/ desayuno.

Turín

El burgo fundado por el emperador Augusto conoció quince siglos de tranquilidad hasta el día en que la Casa de Saboya decidió  instalar allí su capital (1563). Fue el comienzo de una formidable expansión. En el siglo XIX Turín era un importante centro político europeo y se convirtió naturalmente en la primera capital de Italia. Hoy es la tercera ciudad del país; una urbe riquísima, elegante y barroca, con una vida cultural plena y un poder adquisitivo sostenido por la industria automovilística italiana.

DÍA 7 | Turín

Mañana: Visita panorámica. Se empieza por el Parco Valentino, uno de los símbolos históricos de la ciudad que incluye el burgo medieval y el jardín de rocas. El paseo continúa por delante del Museo Nacional del Automóvil, el complejo del Lingotto y el pabellón Palavela. De regreso al centro de la ciudad visitamos Cit Turín, prestigioso barrio con numerosos edificios en estilos liberty, art decó y neogótico.

Tarde: Libre.

DÍA 8 | Turín

Mañana: Visita al Castillo de Venaria, estupendo complejo real de los príncipes Saboya que por su complejidad y tamaño es considerado el referente directo de Versailles.

Tarde: Libre.

Parma

Los que gusten de Stendhal y de la gastronomía (el prosciutto, parmigiano y salami de esta región son considerados los reyes de Italia) tienen buenas razones para darse una vuelta por Parma. Los Farnese hicieron de esta ciudad su capital y convocaron a numerosos artistas para que la colmaran de espléndidos monumentos. La arquitectura religiosa, militar y civil es notable, incluyendo uno de los teatros más bellos del continente.

DÍA 9 | Turín - Parma

Llegada a Parma.

Traslado al hotel.

2 noches de alojamiento c/ desayuno.

DÍA 10 | Parma

Mañana: Visita panorámica de Parma: Palazzo Della Pilotta, Teatro Farnese, Catedral y Baptisterio.

Tarde: Libre.

DÍA 11 | Parma - Mantua - Bolonia

Salida hacia Mantua, demasiado olvidada por los viajeros a pesar de que fue un centro importantísimo durante el Renacimiento. Su casco histórico conserva el aspecto medieval y está rodeado por tres espejos de agua consumados para su mejor defensa. Luego de navegarlos se visita el Palacio Ducal, verdadera ciudad dentro de la ciudad, que fue la sede cortesana de la poderosa familia Gonzaga.

Llegada a Bolonia.

Traslado al hotel.

Noche: Cena.

3 noches de alojamiento c/ desayuno.

Bolonia

En la encrucijada de las rutas que conectan el norte y el centro de Italia, no sorprende que Bolonia haya estado poblada desde la época etrusca. A la sombra de la primera universidad del mundo occidental, la ciudad docta de Boccaccio, Petrarca y Umberto Eco tiene aromas españoles. Un centenar de torres de piedra e infinitos pórticos, entramados de iglesias y callejuelas le confieren una atmósfera única. Ciudad papal, pero también urbe clave en la historia del movimiento obrero: Bolonia “la roja”, por el color cálido de sus tejados y el bando político de sus ciudadanos, encantará a todos.

DÍA 12 | Bolonia

Mañana: Visita panorámica de una ciudad saturada de historia. Parte de la visita comprende una caminata por el centro que incluye el Palazzo Comunale, la Catedral, algunas iglesias y casas medievales y el ingreso a la universidad más antigua de toda Europa.

Tarde: Libre.

DÍA 13 | Bolonia - Ravena - Bolonia

Mañana: Excursión a Ravena para conocer sus monumentos mas importantes: San Vitale, Gala Placidia, Sant Apolinaire Nuovo, Baptisterio Neoniano, Piazza del Popolo. Tiempo libre para almorzar. Regreso a Bolonia.

DÍA 14 | Bolonia - Ferrara - Padua

Salida hacia Ferrara, ciudad paradigmática del reformismo urbano renacentista y primera ciudad moderna del continente. En 1492 la ciudad medieval fue modificada con la idea de destacar edificios singulares, como torres, palacios e iglesias, a partir de un criterio de proporción geométrica y control del paisaje. Tras la visita, tiempo libre para almorzar y pasear. El viaje continúa hasta llegar a Padua.

Traslado al hotel.

Noche: Cena.

2 noches de alojamiento c/ desayuno.

DÍA 15 | Padua

Mañana: Visita de esta espléndida ciudad: fortificaciones y basílicas medievales, palazzos y plazas renacentistas, monumentos decimonónicos, que junto a sus numerosos cursos de agua conforman el perfil urbano de Padua. Importantísima plaza comercial, no pudo evitar caer bajo la dominación veneciana aunque ello no alteró su rol de centro cultural del Veneto. Tras la visita tiempo libre para almorzar.

Noche: Traslado al centro para disfrutar su iluminación nocturna.

Tiempo libre para cenar.

DÍA 16 | Padua - Venecia

Mañana: Recorrido por un tramo del célebre canal de la Brenta, un paisaje de esclusas y puentes que a lo largo de la ribera alinea las villas construidas por el arquitecto Andrea Palladio y su escuela. Proyectadas como residencias de verano de la aristocracia veneciana, algunas de ellas están abiertas al público. Almuerzo libre y traslado en barco desde Fucine hasta Venecia, a la que se arriba en las primeras horas de la tarde.

Llegada a Venecia.

Traslado al hotel.

Tarde: Comenzamos a recorrer Venecia caminando por un sector de Cannaregio antes de entrar de lleno a los pasadizos, pequeños canales y casas de varios pisos que caracterizan al Gueto Judío, el primero de toda Europa. Seguimos luego hasta la  Iglesia de la Madonna dell’Orto, el Campo dei Mori, la Basílica de San Juan y San Pablo y finalmente llegamos al célebre Puente del Rialto y su popular mercado.

3 noches de alojamiento c/ desayuno.

Venecia

Su solo nombre conjura siglos de historia y cientos de imágenes. Venecia es una criatura anfibia hecha de tierra y agua, palacios y puentes, vaporettos y gondolieri. Pocos sitios en el mundo entero son capaces de generar semejante fascinación, pero el mito es tan grande que cuesta distinguir la ciudad detrás del cliché. Cada uno de los paseos propuestos ambiciona lograrlo.

DÍA 17 | Venecia

Mañana: Caminata por los animados sestiere de San Polo, Dorsoduro y San Marcos, en los que el perfil más tradicional y popular de la ciudad coexiste con algunos de los sitios más icónicos de Venecia. Entre canales y fondamentas descubrimos algunas de las maravillas de la ciudad, como las iglesias de Santa María dei Frari (la basílica gótica que funciona como panteón) y San Pantaleón, el campo Santa Margarita, el Puente de la Academia, el Teatro La Fenice y la monumental Plaza y Basílica de San Marcos.

Tarde: Libre.

DÍA 18 | Venecia

Mañana: Paseo en barco para conocer otra cara de Venecia: las islas del norte de la laguna. Entre estos pueblos de pescadores, con canales más tranquilos y paisajes más abiertos, se destaca Torcello, la zona de poblamiento más antigua de toda la laguna. Burano, pequeña ciudad cuyas fachadas de diferentes colores visten el canal al que se asoman, es otro de los puntos del paseo.

Regreso al centro por la tarde. Tiempo libre.

Noche: Cena de despedida.

DÍA 19 | Venecia

Tiempo libre en Venecia hasta la hora del traslado al aeropuerto de Venecia.

* Las tarifas están expresadas en dólares estadounidenses (USD) y los pagos podrán ser realizados en pesos argentinos (AR$) a la cotización vigente del banco ICBC en la fecha del pago. Los impuestos y tasas del pasaje aéreo se confirmarán al momento de emitirse el mismo.