Una caminata por ese sector de Retiro que manifiesta como ningún otro el carácter “francés” que adoptó la construcción edilicia hacia el 900, y que perviviría -con matices- hasta bien entrado el siglo XX. Inéditas dosis de  fortuna y poder posibilitaron la aparición de majestuosas construcciones que contribuyeron grandemente al mote de “París de Sudamérica”. Ello no impidió que en paralelo, el barrio adquiriera un perfil ferroviario -y por extensión británico- que todavía subsiste.